"Las palabras se las lleva el viento..."

lunes, 28 de agosto de 2017

Algo ha cambiado

Tranquila y divertida, natural.
Segura, segura de ella.
La florecilla silvestre se siente bella,
y triunfó al pasar ese umbral.

Cayeron tres a la vez,
y hasta frenó a un cuarto.
El tiempo se puso de parto,
y besó su inocente tez.

Antes subyugada
a la sombra de las rosas
hermosuras ostentosas
de empatía ahogada.

Antes invisible
entre tanto jazmín
de artificio sin fin
y clavel insensible.

Antes roída
por las amapolas
con hipócritas aureolas
y alma podrida.

Antes quemada
por un sol injusto
que tapaba su busto.
Confianza mermada.

Al fin florece
la intensa margarita.
Al fin su carita
su ser enriquece.

Buen comienzo mi flor
respetaste tu tempo
soportando el contratiempo
de una primavera sin color.

Y gracias a ello
a tu resistencia
tienes la presencia
de un ser bello.

Y por tu escucha
fascinarás al mundo
con un saber fecundo
resultado de tu lucha.

Y por tu entrega
en el campo de la vida
ya no más cohibida
de vacíos reniega.

Y ahora armas atesoras
recién desenterradas.
Las más suspiradas.
Las más vigorosas.

Fuerte e interesante, especial.
Segura, segura de ella.
La florecilla silvestre es bella.
Afortunado al que le sea leal.









sábado, 26 de agosto de 2017

Espejos rotos

Regalos materiales, dinero, dinero. 
Sonrisas echas de billetes y cariño establecido.

¿Qué estoy haciendo?

Una noche de trivial, de bermú y vacaciones.
Una película, compañía tranquila.

Durará poco, durará poco.

El veneno surge por la garganta en la mañana, 
antes incluso de ir a la zona de conflicto.

¿Por qué me pasa?

Viejas heridas abiertas, otra vez, como en años.
Hoy es culpa mía, mañana es culpa tuya.

Tengo que desaparecer.

Pero me da miedo. Pero me doy miedo.
Y me dais miedo.

¿Cómo saber qué es lo correcto?

¿Sería tan horrible...?






viernes, 25 de agosto de 2017

Hecho #2



Motivación por inspiración, por recuerdo, motivación por autoregalo.

Funciona disfrutar el trabajo de gente que admires.

Funciona hablar con pasión con alguien.

Funciona comprar material nuevo.


miércoles, 23 de agosto de 2017

El café de la mañana

Por un momento culpé al echar de menos, a la distancia y a los celos, hasta que caí en que me encontraba ante mis propias inseguridades.

No voy a permitir que mi lucha contamine la película que me regalaste.

Corta para no hacernos daño, intensa para hacernos bien. Una fórmula tan simple que nunca pensé que pudiera existir. Una historia comprimida, que transcurre entre escenas en vez de capítulos, narrada mediante imágenes y sensaciones pues las palabras aparecían por mero divertimento. Lo mínimo para conocerse, lo máximo para no echarse de menos. Un adiós natural y escrito por nuestras circunstancias, ligero, rápido e indoloro, casi refrescante... Un adiós sin rencores, sin decepción, sin herida y sin culpables. Un adiós que suena a un hasta luego sin promesas. 

Gracias por ayudarme a subir tantos peldaños sin darte cuenta. El ayer me recordó que aún me queda trabajo, pero hoy amanece y esa cálida y suave luz matinal me recuerda a lo nuestro y me hace sonreír. No puedo más que desearte todo lo mejor de corazón, mientras proyecto mi mirada al futuro de mi propio camino.


Seguramente nos volveremos a encontrar y no pido nada más de ti, salvo que veas todos los peldaños que he subido desde entonces, y sonrías.





martes, 15 de agosto de 2017

Sin título pero de ti

Quiero escribir sobre ti y no me salen las palabras.

Llevo días queriendo dedicarte versos y le huyo al teclado y al papel.

Eso sí, te diré que para superar el blanco de esta página, para poder escribir sobre ti, cerré los ojos.

Y ese gesto aparentemente insignificante que me surgió sin pensar, dice más que todas las frases que pueda almacenar aquí.

Todavía no me siento capaz de escribir sobre ti, sobre nuestra pequeñamente inmensa historia.


Pero por el momento insistiré 

en que intenté escribir sobre ti

y cerré los ojos.





sábado, 24 de junio de 2017

¿Oyes la música?

Las lágrimas brotan por la sorpresa. Los ojos abiertos muestran lo que el rostro no puede. No es tristeza pero hay dolor. El desconcierto, que paraliza, es originado al notar como la canción nos inunda. Acaricia como una brisa cálida la parte de nuestra alma más escondida, aquella que tanto tapamos, a la que los demás no consiguen llegar, tan rota que nosotros mismos nos la ocultamos.

El tiempo se para siendo las lágrimas el único movimiento, símbolo del cambio en nuestro interior. La música expulsa fuera de nosotros lo reprimido e interioriorizado, aquel sufrimiento que por su tamaño nos costaba aceptar que existía. A cambio deja un débil hilo de luz llamado "esperanza". Esa luz duele pero de otra manera, duele porque la tenemos, duele porque no queremos perderla. Otros intentarán arrebatárnosla impulsados por su desespero al que llaman "realidad". Ellos rompieron su esperanza a cambio del vacío al que llamaron "normalidad", cavaron el hoyo al que cayeron porque otros les dijeron que rendirse era madurar.

Pero no temas, escucha con atención, ¿oyes la música? Aquella que te libera, que te hace llorar, que te hace reír. Almacena su luz en tu interior, que suene cuando otros intenten que la apagues. Sigue tu propio camino porque no estás solo.

Algún día, tu luz será tan grande, que llegará al hoyo de los que se negaron a aceptar tu vuelo, a los que se cortaron las alas. Y descubrirán que todavía tienen piernas con las que caminar.





sábado, 10 de junio de 2017

Basura estelar.

Existen estrellas a las que quitaron la luz, a las que arrojaron sin brillo a la oscura inmensidad del universo.

Algunas viajan buscando el modo de volver a brillar, y cada vez más fuerte.

Otras se quedan estancadas y se convierten en agujeros negros, los cuales solo brillan por otras estrellas a las que logran engullir.

Las unas son vistas como estúpidas por las otras y viceversa. Están destinadas a odiarse pese a tener el mismo origen.

Hubo dos que se hicieron compañía al coincidir. Las dos empezaban a brillar y se creyeron iguales.
Se apoyaron, se divirtieron, se animaron.

La estrella viajera empezó a brillar más y a creer en su soñador discurso. El agujero negro empezó a oscurecerse a su lado pues no conseguía el mismo brillo que ella.

Así que un día intentó comérsela.

La experiencia salvó a la estrella quién descubrió, con horror, la verdadera naturaleza de su compañera. Y, aunque se apagó un poco, pronto empezó a recuperar su luz a la par que se alejaba del agujero negro, quien seguía absorbiendo todo astro débil que se le ponía a su paso.

Éste siempre culpó a la estrella, así como hacía con todo el universo, de lo que era, sin ver que él era el primer culpable de ser así.

Y si este cuento hubiera acabado contaría con moraleja, pero no es así.

La estrella viajera contaba con acompañante: un deslumbrante meteoro. 

El meteoro conoció al agujero negro como estrella.

El agujero negro vio su brillo y sonrió.