"Las palabras se las lleva el viento..."

sábado, 12 de abril de 2014

Entre aquí y ninguna parte.

Pensé que iba por un nuevo sendero iluminado, pero garras oscuras me siguen, me agarran, me arrastran, intentan secuestrarme.

La oscuridad, antaño amiga y protectora, ahora procura ahogarme cada noche.

Acosada diariamente por densas tinieblas, en continuo simulacro de muerte.

¿Por qué ahora? ¿Por qué siempre?

Al amanecer miro al futuro y al anochecer temo por el presente. Con la gradual bajada del sol surgen los tambores predicadores del fin y con ellos mi angustia y terror más básicos. 

Ojalá en esta pesadilla aparecieran mounstruos para que al menos no me sintiera sola en mi locura. Para que sus gruñidos me distrajeran de mis dedos en garras transformados, que arañan mi piel al cubrirme el sudoroso y pálido rostro, en una tormenta de temblores y aspavientos. 

Estoy harta de esta enferma maldición que me recuerda aquella esencia que trataba de ocultar. Que me convierte en una masa de vergüenza y debilidad, esclava del miedo absoluto y de instintos exhagerados.

Y entre falsas sonrisas tranquilizadoras y párpados dormidos, habita un alma nocturna torturada que se pregunta si morirá esa noche o despertará mañana.



No hay comentarios:

Publicar un comentario