"Las palabras se las lleva el viento..."

sábado, 28 de noviembre de 2015

Se ahogó la primavera.

Encender fuego para quemar cenizas.
El barco se hundía sin remedio, y el capitán riendo.

Búho, viste al ratón, pero eres ciego.

La jarra está vacía, es amiga del sifón y lo sigue estando.
Sólo una margarita entre mil exuberantes rosas.

Sigues sin leer bien el cuento.

Una estrella que contempla una constelación.
Es fea, porque su belleza es dolorosa y profunda.

Sí, recto, pero es un laberinto.

El topo sale cavando y luego él mismo se entierra.
El frío no existe, es la ausencia del calor.

¡Idiota!

Un día comenzó un ciclo, catastróficamente invisible,
donde siempre hay un arriba pero siempre es abajo.
Ilógico fracaso recurrente, torturador e infrenable.

Chsss, es un secreto que te dirá y sabe que no debes saberlo.

Podría ser un agujero negro entre dos dimensiones.
Nació papelera.

Oíste la vocecilla de aire comprimido.

¡Damas y caballeros! ¡Con todos ustedes… la pescadilla que se muerde la cola!
Mucha teoría y poca práctica.

No es gracioso. No te rías.

La fuente seca que sigue dando.
La historia que nunca se escribió.

Se gastó tu boli y lo tiraste, cambiaste.

Hola.

Y...

Adiós.





Vences solo, pero respiras.

Una piedra sobre el pecho
tan pequeña, que nadie la ve.
Aprieta, la sangre hierve,
opresiona, se aleja el techo.

¿Qué has hecho?

Nada y te sigue hundiendo.
Empujas hacia arriba,
las paredes te derriban
y nadie lo esta viendo.

Te falla el aire y sigues sonriendo.

Estás solo, tienes que salir de ésta.
Con cada intento un golpe más fuerte,
te enfadas con tu suerte
mientras te arrancan lo que te resta.

Todo es una mierda, perderás la gesta.

Muriendo te sientes, y ves fuego.
Una brisa tímida te acaricia,
la respiras con avaricia 
pues cumple tu ruego.

Acuérdate del viento luego.

Vuelves a rebelarte
arremetiendo con más ganas.
Te hieren y sanas,
sigue el arte de tu parte.

Vibra la llama, no pueden encerrarte.

Más rabia, más aire, más calor.
Partes la piedra, se afloja la tensión.
Vuela tu cuerpo en extensión.
Te vuelven a ver, reafirmas tu valor.

Aliviado, besas a tu alrededor.

Disfruta sin prisa.
Ahora todo va bien.
Tan bien...

que se te olvidó la brisa.




domingo, 1 de noviembre de 2015

Pasos imperceptibles.

La llave que no abrió la puerta
pero que no se perdió,
se cuidó,
quedó la historia muerta.

Corremos sin avanzar,
sin retroceder,
todo a la vez,
sin saber qué hacer
o qué pasará.

Nos condenamos y salvamos
sin saberlo, sin quererlo.
Nos alejamos y observamos
que sin dependernos,
nos necesitamos.

Una corriente que no deja de fluir
¿pero vivir?
No formamos un río ni me dejas en el mar morir.

Reacciones espejo,
movimientos parejos.
Mentes buceadas,
interpretadas,
en gestos sencillos y complejos.


miércoles, 21 de octubre de 2015

Entra Natura.

Buceando en la oscuridad
buscando perlas de luz
tachando con una cruz
los agujeros sin felicidad.

Atrévete a mirar al cielo
aunque el universo te entierre.
Cuando todo te da cierre
aún te queda el suelo.

Qué fácil olvidamos lo que nos sustenta.
Perdóname Madre Que Da La Vida,
te veo cuando tu lluvia limpia mis heridas
siendo tú la única siempre atenta.

Cuesta perderse en el bosque
y así me encontré en el mundo
vistiendo un dolor y miedo profundo
trasplantados como fuerza y experiencia que se enrosque.

Seguiré acariciando tus hojas
y dejando que tus aguas pinten mi cara,
natural y salvaje que se descara
cuando mis capas deshojas.


lunes, 12 de octubre de 2015

Rencor cosido a la fuerza.

No soy la mala de la historia,
ya no me podrás convencer,
con odio a nadie se vió nacer
siendo tu sentencia de victoria.

Yo no quise no quereros
ni es normal este rencor
que acude con fervor
aunque desee veros.

¿De verdad creéis que me complace
no poder sentir lo normal
que surge del amor fraternal
por portar roto ese enlace?

Ni monstruo ni diablo,
no pude construir tan niña y sola
todo ese dolor que me desola
cuando me atrevo y hablo.


El hombre que sabía mirar.

Caminaba profundamente abstraído, sumergido sin remedio en los problemas de su fatigosa rutina, cuando algo lo sacó, lo devolvió al mundo y detuvo su movimiento y pensamiento. Sería lógico pensar, que aquello que sus ojos percibieron y que tuvo la fuerza suficiente como para despertarle, fuera increíblemente vistoso y extraño pero... no.

El chico comprendió sorprendido que aquello que lo había frenado en su camino era un simple hombre que miraba fascinado como la calle en la lejanía se perdía.

Su primera reacción, como es natural, fue la de mirar en dicha dirección, buscando lo extraordinario que llenaba la mirada de aquel hombre que lo contemplaba. Sin embargo, al no encontrar nada digno de mención, volvió a observarle necesitando explicación.

- Maravilloso -comentó entonces para sí- simplemente maravilloso.

No añadió nada más y el chico se molestó. Le frustraba no poder comprender la situación. ¿Qué veía en dicha calle para admirarla cual obra de arte?

Otros antes se vieron en su misma tesitura y dieron por sentado un problema de cordura, algunos preguntaron al hombre el motivo, pero al no recibir respuesta, impacientes, prefirieron perderlo en el olvido, y el resto no fueron capaces de darse cuenta de aquél cuadro por un problema de visión terrible que consiste en solo percibir el propio ombligo.

Afortunadamente no hablamos de un chico corriente. Acostumbrado al disfrute del silencio, a esforzarse por conseguir lo que quiere, a no depender de ayudas y a comunicar sin palabras, se colocó a un lado del hombre, imitó su postura y, esta vez olvidándose de todo lo demás, observó.

Largos minutos pasaron y sin conseguir encontrar nada inusual, no obstante, otros detalles que antes le pasaban inadvertidos aparecieron ante sus ojos sorprendidos. ¿Cómo antes no había visto aquel cartel amarillo que, aún oxidado y ennegrecido, conservaba tanto brillo? ¿Y el curioso fenómeno de que los vecinos amantes de la naturaleza se habían mudado todos a las viviendas de la derecha y resaltaban la ausencia de macetas en su gemela de enfrente? ¿Acaso era el primero que, fijándose en el suelo y sintiéndolo diferente, descubría un error en el diseño geométrico que forzaba a que algunas baldosas cambiaran su tamaño? Sonrió interiormente al verse conociendo por vez primera aquella calle por la que pasaba rutinariamente, lo cuál era extraño.

- Espléndido trabajo ¿no te parece? Me encantaría conocer a quienes se molestaron en colocar las farolas más juntas y más pequeñas conforme la calle se aleja, el efecto es encantadoramente artístico, ¡mágico me atrevería a decir!

Los ojos del chico se abrieron de par en par sorprendido, había llegado a olvidarse del hombre y la increíble respuesta le llegó inesperadamente. Y aún recordando los principios de la perspectiva perfectamente, asintió convencido.

- Nunca lo había visto así -comentó.

- Nunca lo habrías visto -respondió sencillamente el hombre.

- Tiene razón, todo depende de cómo se miren las cosas -reflexionó el chico.

- En mi humilde opinión, las cosas dependen de cómo se las mire.

Y dicho esto se marchó. Nunca más se volvió a ver a ese hombre admirando la disposición de las farolas, pero tampoco hizo falta, pues cuando apareció una chica por su fatigosa vida abstraída pero al silencio, esfuerzo, independencia y habla corporal acostumbrada, fue al chico al que percibió con mirada diferente que la sacó de su mundo y la trajo al presente.

Esperemos impacientes el resultado
de que ambos se encuentren
e imitando sus posturas
comiencen las andaduras
para que tales visiones nos muestren.






sábado, 10 de octubre de 2015

Señales venenosas.


Marcas rojas en la barba,
risas forzadas,
contacto juguetón,
vaciados de esperanza.

Dos saltos hacia delante,
un paso al agujero,
un abrazo al corazón,
tres puñales al ombligo.

Una promesa de contigo,
un abrigo de olvido,
un gesto sincero
transfigurado, herido.




viernes, 11 de septiembre de 2015

Y tú simplemente reías.

Si supieras lo que soporto en silencio por nuestra amistad, me aplaudirías por risa y abrazarías por sonrisa.

Comprobé que no debo decirle a nadie que me sigues perdiendo.

Ya me encargaré yo de levantarme cuanto tú solo me hundas.

Ya me amaré yo porque sé que tú no lo vas a hacer nunca.

Es frustrante perseguir algo imposible y no poder hacer nada por evitarlo. Muchas veces me he preguntado si realmente merecía tanto la pena pasar todo esto por ti, entonces estoy contigo y te juro que no sé porqué siempre es que sí.

Quizá por eso duele más que para ti yo siempre sea un no.

Quizá es duro porque se me ocurren mil razones.

A veces encuentro grietas en tu trampa pero por mucho que intento agrandarlas nunca son suficiente. 

Me encanta encontrarme contigo pero es lo que provoca mi vacío cuando vuelvo sola. ¿Y odio verme débil a tu lado? En realidad soy muy fuerte pero es mejor que no lo sepas, y por eso hasta a mi se me olvida.



Una promesa sobre lo imposible.








Un futuro improbable.

Un amor imposible.

Una versión de ti realista.

Una versión de mí más que optimista.

Los versos me salen sin querer,
al igual que te quiero sin deber.

Lluvia y sonrisas.

Paciencia y prisas.

Esta es la promesa de mi consuelo,
crecer con tu ayuda mientras me dejas en el suelo.

Acrobacias mágicas.

Lecciones básicas.

Llorarle, a tus espaldas, al cielo,
y acabar alzando el vuelo.

Amarme como nunca me has amado,
sonreírte porque gracias a ti lo he logrado.

Cantarla de manera desgarradora y hermosa,
como mis sentimientos ocultos que rechazan la prosa.

¿Bailaré contando este dúo solitario?
¿Lograré encararlo a diario?

Si se me concede ser la artista de mi sueño,
soportaré mis besos sin dueño.
Si mañana te deslumbro por mi luz lograda,
hoy soportaré volver a casa ahogada.

Pasos de mis raíces,
deseos de mis orígenes.

Una camisa como estuche,
un micrófono que me escuche,
una cámara que me alce,
una habilidad que me calce.

Ahora no me atrevo a contarte nuestra historia,
pero prometo revelártelo si alcanzo la victoria,
me esforzaré por sacar la moraleja
a esta amistad que sabor amargo me deja.

Los mortales serán fáciles.

Mis movimientos, gráciles.

Condiciones mejoradas.

Dificultades transformadas.

Si estas condiciones más que improbables surgen de este amor imposible, 
prometo al universo dedicarte el trabajo más increíble.



viernes, 4 de septiembre de 2015

Plegarias en vísperas.


Me despierto más tarde de lo acordado y más temprano que mi acorralador.

O eso creía.

Qué bien sienta el café. He seguido tomándolo.

Para ser productiva en lo que perdí.

Para no serlo en lo que debía.

Tengo ganas de empezar y me aterra.

Quiero pero no me apetece.

No deseo perder lo que he reencontrado, y ya lo estoy perdiendo.

Problemas que merecen la pena pero sueños que se olvidan.

Yo soy todas, y me hacen ser una.

¡Tengo que conseguir no perderme!

¿Es posible?

Me da miedo creer que sí.

Me aterra pensar que no.

Estornudo y el café casi me hace vomitar.

¡Por favor! ¡Por favor! ¡No repitas lo del año pasado!




viernes, 7 de agosto de 2015

Otra vez pierdo ante un imbécil.

Intento decir mi última frase demoledora mientras huyo de la escena ante la inesperada catástrofe que acontece. Y ella modela mi voz que sale temblorosa.

Me voy llorando y lo sabe.

Y por culpa de estas estúpidas y traicioneras lágrimas pierdo otra vez, como siempre.

Malditas hormonas del demonio, maldita regla del infierno. Gracias por arrojarme los fantasmas del pasado.

Siempre van a tener la razón y siempre han estado equivocados.

Me siguen dando asco aunque ahora me sonrían.

Degenerados desgraciados... ¿por qué tengo que seguir viéndoles las caras? Ellos tienen gran parte de la culpa de que yo sea esto.

Verle reír victorioso ha sido asqueroso, repugnante y humillante.

Y encima he perdido demasiado pronto. ¿Cómo voy a asomar la cara? La maldita regla y la vergüenza me harían llorar de nuevo.

Me odio.

Los odio.

Nunca podré olvidar lo que me hicieron.

...

¿Cuántas veces habré llorado en este baño?


lunes, 3 de agosto de 2015

Crisis de identidad vacacional.

"No lo echo de menos"

"No entiendo porqué todos están deseando volver, melancólicos perdidos. Seguro que solo dicen esas cosas porque se aburren y quieren llamar la atención"

"Me sorprende lo poco que lo echo de menos"

"No me apetece volver"

"Quizá debería dedicarme a otra cosa, total, no me gusta tanto"

"No merece la pena tanto esfuerzo, tengo otros sueños"

"Además, está visto que no sirvo para ésto"


Idiota.

Idiota.

...

Muy idiota, demasiado hasta para ti.

Entonces dime, ¿por qué te duele tanto? ¿Por qué te frustra no cumplir? ¿Por qué no puedes evitar pensar en ello? ¿Por qué te emocionas al ver los vídeos? 

¿Qué son esas lágrimas sino melancolía?

¿Qué son esas risas sino alegría?

¿Por qué, aún renegando, sigues luchando por ello?

...

Es raro no tener un sueño claro, y sin embargo, seguir soñando.

Es extraño reencontrarse con tus otras facetas, que cobren la misma o más importancia que la nueva, hasta el punto de no saber quién eres.

¿Donde está la guerrera tan fuerte que intimidaba? 

... Me da miedo hasta mirar el calendario...

Todos los días temo estar perdiendo el tiempo pero no quiero perder ésto.

Quiero ser ella, quiero ser ésta. Sea quien sea me echo de menos.

Renunciar es perder una parte de mí, sin la que no soy yo del todo... ¡pero me es imposible ser todo! ¡No hay tiempo!

¿Por qué ha de ser tan difícil ser quién se es?

Estoy enferma, no puedo volver así pero no puedo recuperarme a tiempo... ¿o sí?

Debería pero no siempre puedo. No siempre quiero.

¿Realmente tengo lo que hace falta?

Pensaba que sí...

Me miro en el espejo y no me reconozco.

¿Merecerá la pena a renunciar a todos estos pedacitos de mí?

...

¿Quién soy?





martes, 23 de junio de 2015

Aventuras mágicas.

Terriblemente triste me hallo cuando finaliza un relato. Y no puede evitar mi corazón temblar con el mismo dolor de la despedida que narra.

Por empatía con sus protagonistas, y por el más hondo, profundo y desesperado anhelo.

El de vivir una aventura mágica en persona.

Pertenezco a una raza en peligro de extinción, a aquella que aún cree en la magia, que aún se permite soñar, que aún lucha por nobles principios, que aún se guía por grandes sentimientos, que aún no ha sucumbido a las enfermedades que rigen éste mundo como el realismo o el esclavismo del dinero.

Y creíame más abierta que la mayoría de los pobladores pero una gran historia abrióme los ojos ante mi fatal ceguera.

¡Pues tal increíble ventura había vivido!

Me he convertido en una criatura de mito, de las pocas que la gente acepta que existen, sacrificando el destino atado que se me ofrecía a cambio de la peligrosa libertad que tanto ansiaba.

Y me secuestraron para noble hazaña cual protagonista de profecía, y luché día a día para enervar mi armamento, y probé el néctar de la victoria y el jugo amargo de la derrota, y libré las más honrosas batallas para, al final, festejar con mis semejantes el triunfo.

No ha sido hasta ahora, de camino a la normalidad en éste tren, que no habiome dado cuenta, que lloraba la ausencia de aventuras mágicas cuando acababa de salir de una.

¡No basta con mirar! ¡Ha de buscarse con ojos del corazón para la magia que nos rodea encontrar!



miércoles, 27 de mayo de 2015

Querido Sol, necesito lluvia.

Con tu luz me llenaste, levantaste, enamoraste,
pero tu calor es lejano, liviano.

Tengo los labios rotos por la ausencia de besos.

Y mi corazón está frío aunque me haya hecho amiga del verano.

Aprendí a dar y me he regalado,
y de tanto ofrecerte me has dejado vacía.
No te sorprendas si de día,
busco desesperada lo que me has negado.

Que mis sentimientos has atado,
pero mi piel suplica vida.

No te extrañe que al universo pida,
mientras contemplo a los Caballeros del aire,
que alguno se desarme, y de besarme,
cure mi necesidad imperiosa de sentir...

Tanto que mi fuego pueda atraer como que alguien lo pueda prender, por fin.



Otoño que juega.

Amaré al árbol con locura,
apasionada de su bosque.
Perdiendo la cordura,
cuando su estructura se enrosque.

Le escribiré al oído, 
bailaré en su rama.
Seguirá dormido,
no dormiré en su cama.

Y aunque ría, llore, cante,
seguirá protegiéndome,
pero corra, vuele, salte,
no lo veré queriéndome.

No recorrerá mis caminos
hasta completarme,
pero sus gestos medidos
sirven para llenarme.

No entienden que soporte
el vacío a mi vera.
No ven que en su porte
me regala primavera.





viernes, 22 de mayo de 2015

Aunque no pueda abrazarte, te escribiré.

Escribiendo una carta a mi hermana encontrada, se me ocurrió la extravagante idea de escribirte una a ti.

Me encantaría la verdad, aunque sería más inocente y simple que cuando normalmente te escribo, por la única razón de que seguro lo leerías sabiéndote destinatario.

Sería también un reto, pues no sabría hasta qué punto abrirme, hasta qué punto medirme, cómo entretenerte, pero sin revelarme y asustarte.

Sería divertido, pues te imaginaría recibiéndola y leyéndola, sabiéndome creadora de un experiencia en tu vida, aún en la lejanía, única y original. Y seguro que reirías cada párrafo por el mero hecho de leerme entre tus manos, como nunca nadie antes, creo, te ha escrito.

Sería especial pues sería algo más que añadir a nuestra lista de vivencias únicas compartidas juntos, la que seguro yo tengo y tú no. Pero aún así, inundaría tus pensamientos fuertemente tal como tú siempre inundas los míos, y la magia funcionaría cada vez que vieras la carta, con más fuerza si la releyeras, y lo más seguro es que nadie más por muy guapa que fuera podría hallanarte de esa manera.

Sería horrible porque cada día me preguntaría si te molestarías en responderme, si en algún lugar del país viajaría una carta tuya escrita para mí, o si por el contrario, como tantas otras veces, al no verme me olvidarías o no encontrarías motivo para perder el tiempo de esa manera. Y miraría el buzón cada amanecer o cada atardecer rogando no haber quedado como una desesperada grupie, de las que tanto os quejáis los de tu raza, e imaginando aterrada cómo sería al encontrarnos y que lo recordaras como si nada, riéndote de que se te hubiera olvidado, y riéndote sin saberlo de mi corazón destrozado.

Sería extraño, porque sería obvio que te extraño. Porque sería abrir una puerta, en uno o dos sentidos. Porque sería darte una llave vieja para que la uses o la pierdas. Porque sería hacerte una pregunta a gritos de manera sorda. Porque sería alimentar mi estúpida ilusión, la misma que me destruye, entre inocentes risas. Porque para mí sería hiperbólico mientras para ti simplemente anecdótico.

Sería ¿qué sería realmente hablando? Sería un trozo de papel, con tinta, un sobre y un sello. No valdría nada. ¿Verdad?

¿Verdad?

...

Me gustaría que me respondieras, pero dudo que escriba esa carta, y tampoco que leas ésta. Y aunque te la enviara, siempre podrías no responderme. Eso es lo triste de las cartas. Y sin embargo quería regalarte una, porque contigo estoy aprendiendo que amar es dar sin esperar nada a cambio ¿y qué mejor ejemplo que un amor no correspondido como el que vivo contigo? Y por eso, aunque no vayas a responderme, te regalaré cartas. Y por eso, aunque no vayas a cumplirlas, creeré en tus promesas. Y por eso, aunque me olvides, pensaré en ti.

Y por eso, aunque no pueda abrazarte, te escribiré.







miércoles, 20 de mayo de 2015

Soledad

La soledad es no estar ni con uno mismo,
es caer en el abismo.
Reírse de la existencia por encontrar contradicciones en tu esencia pero nada bueno en presencia.

Soledad es desprenderse de todo lo mundano,
es echar de menos los golpes por estar acompañados.
Es preferir el dolor lleno al frío vacío.
Es rodearse de gente y no estar contigo.

Es ser invisible, prescindible o simplemente no encontrarse.
Sentimientos maniatados, transfigurados en contraste.
Es hablar desde dentro y nunca ser escuchado.
Gritar, luchar y ser siempre empujado.

No es lo mismo estar solo que sentirse en soledad,
al igual que morirse y estar muerto de verdad.
No la tomes como escudo porque ella te enjaulará,
y es peor resignarse a que nadie te salvará.





martes, 19 de mayo de 2015

Provoqué lo que provocas.

No es justo que descanse atrapada en tu fechoría,
y menos que olvide que lo mismo le hice a una buena amiga.
Me odiaba por víctima cuando ambos éramos criminales,
y es que hasta en eso seremos iguales.

Para olvidar por un rato lo que provocas en mi mente
leo los relatos que escribió, sobre mi frente.
Tan estúpida que no me encontré como su protagonista,
confundida al ver mi historia desde tu punto de vista.

Recurro al caramelo pudiendo ahogarme en chocolate,
y es que me da rabia el anonimato pero me da miedo firmarte.

Sé que prefiero que me pierdas a luchar por apartarte.
Me pregunto al escribirte si podrías encontrarte.




Rabia de nómada

Me río de vuestra preocupación
porque es falsa y asquerosa
y de vuestra responsabilidad condecorosa.
¡Tanto teatro por la reputación!

Os cerráis para ser los especiales
y solo conseguís ser ignorados.
Y contempláis anonadados
mis aventuras triunfales.

Me repugna ese muro
que me imponéis como frontera,
el cuál me salto a la torera
por un principio puro.

Y os jactáis de ser nativos
cuando os comportáis como colonizadores
y a la que despreciáis por sus valores
es la única convertida.

Seguir con esa falsa vida
que yo seguiré fluyendo
y me reiré cuando estéis viendo
que con ellos también pasa
que os veréis escasas
mientras para mí, es mi casa.




sábado, 11 de abril de 2015

Refugio en mi (bendita) locura.

¡Que alguien me diga dónde se haya mi firma para esta estafa del universo!
Una canción basta para encenderme en gasolina, soy tu llama reparadora cuando me necesitas, sin embargo tu espalda amenaza con apagarme cuando me olvidas. Ahora que he conocido el reflejo que no puedes darme me incendias ¡me incendias!

¿Por qué sigues en poder de arrancarme sonrisas? ¿Por qué sigo arrojándome por las tuyas?

¡Me vuelves estúpida porque no aprendo!

Antes de que vuelvas a hechizarme o consigas destruirme deja que disfrute de este momento de locura.

Crearé un mundo donde tú seas mi sombra, mi segunda opción, donde sea yo la que secuestre tus horas, tu pensamiento y tus energías. Crearé un mundo donde tu cuerpo sea tu jaula mientras el mío vuele sin esfuerzo, donde sea yo la que decide, propone, crea, enseñe, y tú el que obedezca, rece, admire, suplique. Crearé un mundo de sorpresas milagrosas para llenarte la esperanza y de espejismos pesadillescos para vaciarte la respiración. Crearé un mundo donde ella no exista o no importe, donde la puedas tener pero te sepa a poco, donde yo habite tus pensamientos al escuchar su nombre. Crearé un mundo donde tú seas espectador invitado a cómo me rodeo de otros brazos, de cómo me comporto como tú pero con otra persona, de cómo no te veo cuando él está, de cómo le elijo antes y te concedo, sonriente, las migajas, donde él te recuerde lo que no tienes ni puedes, el por qué nunca te miraré así.

Y me reiré mientras tú lloras, y desapareceré cuando me necesites, y volveré cuando pretendas olvidarme para reírme otra vez.

Te preguntarás entonces si algún día se podría abrir la puerta y la respuesta la tienes escrita en mis arterias.
La misma que me arañas sin saberlo. ¡¡¡NO LO SÉ!!!

Ahora tengo un mundo donde echar los restos que dejes de mi, donde recuperaré mis llamas con mi bendita locura y sonreiré porque tú también estás en él. Y para viajar solo necesito esa canción enfadada sobre la que te he maldito.

Sigamos abrazándonos, sigamos acercándonos, sigamos sufriendo el mismo conjuro desesperadamente arraigado.

Me das pena.

Me das pena cuando veo mis ansias en tus venas, me das pena cuando compruebo mis mentiras en tu boca, me das pena cuando detecto mis síntomas en tu normalidad, me das pena cuando comprendo que hasta en eso somos iguales. Me das pena porque soportas todo eso... por ella, precisamente por ella. ¿En serio te merece la pena?

Y mientras tú te mientes y pierdes, como yo, el tiempo, yo seguiré avanzando y expandiéndome. Ten cuidado no fuera a suceder que, poco a poco y sin darte cuenta, se cumplan mis metas y te arrastren a mi realidad.

Lo siento, te quiero, pero a mi me quiero más.

Veremos quién gana al final.


lunes, 9 de marzo de 2015

Simplemente natural.

Pluma blanca, que vuela,
la mejilla me acaricias.
Tinte rojo, que duela
arañabas mi codicia.

Bello témpano, distante,
admirado y suspirado.
Transformación incesante,
de mi sueño resultado.

Erupción de todo, y nada,
de fantasía y realidad.
Por tus pasos animada,
sujetada en la amistad.

Simplemente natural.




domingo, 1 de febrero de 2015

La incomprensión de las lunas II

Y puede estar la luna sola, perfectamente, a diferencia de los demás astros. Pues ya se ahogó en la oscuridad llenando el vacio con su grandeza.

Llegará el sol, igual de grande, bien parecidos, y ambos se verán semejantes y bailarán unidos. La luna, pura en su confianza, olvidando los agujeros de su piel por ilusiones previas, verá a éste acercarse lentamente pero con gran intención. Se sumergerá en el abismos sonriendo, pobre, sin ver cómo se le arremolinan las nubes y la arrojan al olvido.

Las nubes... de apariencia tan sólida pero mera superficie. Tan bellas y tan terriblemente simples. Todos las quieren, engañados, buscando a la luna pero con apariencia liviana. Todos, hasta el sol, caen en su engaño y ni cuando se pierden abrazando la nada lo entienden. Su luna invisble es testigo directo, y creyéndose neblina, vuelve a su oscuro manto reprochándose su estupidez. 

Ni el sol, ni las nubes se dan cuenta de su maldición, pues como recordábamos antes nadie reconoce a las lunas y ni ellas saben que lo son. De todas solo una o dos estrellas son testigos de la situación, y maldicen la crueldad del universo sin poder entrar en acción.

Pero la luna, por ser luna, seguirá alzándose en lo alto del cielo, seguirá menguando pero seguirá creciendo. Pues ni el sol ni las nubes pueden enterrar su espíritu indomable.

Pobre de la luna, pero también pobre sol. Destinado a vivir eternamente nublado o conseguir despejar la visión, reconocer a la luna por fin, y darse cuenta de que esta demasiado alta para que le llegue su canción.

... Aquella que empezaron a entonar juntos y que nunca se completó...

Y por eso es tan difícil que ocurra un ecplise pero también por eso es tan especial. Pues el sol reacciona a tiempo y al encuentro imposible de la luna se lanza. Y es tal su ímpetu y de ella su amor, que la maldición se rompe y ambos astros se abrazan con desesperación. Todo el mundo alza pues la mirada aun con la amenaza del universo, el cuál no se esperaba algo tan intenso y se pregunta anonadado cómo rompieron sus hilos.

Hilos que asfixian a la luna que es la única que los siente.




miércoles, 21 de enero de 2015

La incomprensión de las lunas.

Una luna es un ser único y especial, tan único, que nadie en el universo se da cuenta.

Las lunas son naturales e inteligentes, son amables pero sensatas, son discretas pero al mismo tiempo destacan, son reflexivas pero con carácter, son misteriosas, son lejanas y cercanas a la vez y, ante todo, sinceras con los demás y consigo mismas.

Muchos le cantan a las lunas, pero cuando tienen una delante no las saben reconocer. Por eso las lunas no saben que lo son.