"Las palabras se las lleva el viento..."

miércoles, 27 de mayo de 2015

Querido Sol, necesito lluvia.

Con tu luz me llenaste, levantaste, enamoraste,
pero tu calor es lejano, liviano.

Tengo los labios rotos por la ausencia de besos.

Y mi corazón está frío aunque me haya hecho amiga del verano.

Aprendí a dar y me he regalado,
y de tanto ofrecerte me has dejado vacía.
No te sorprendas si de día,
busco desesperada lo que me has negado.

Que mis sentimientos has atado,
pero mi piel suplica vida.

No te extrañe que al universo pida,
mientras contemplo a los Caballeros del aire,
que alguno se desarme, y de besarme,
cure mi necesidad imperiosa de sentir...

Tanto que mi fuego pueda atraer como que alguien lo pueda prender, por fin.



Otoño que juega.

Amaré al árbol con locura,
apasionada de su bosque.
Perdiendo la cordura,
cuando su estructura se enrosque.

Le escribiré al oído, 
bailaré en su rama.
Seguirá dormido,
no dormiré en su cama.

Y aunque ría, llore, cante,
seguirá protegiéndome,
pero corra, vuele, salte,
no lo veré queriéndome.

No recorrerá mis caminos
hasta completarme,
pero sus gestos medidos
sirven para llenarme.

No entienden que soporte
el vacío a mi vera.
No ven que en su porte
me regala primavera.





viernes, 22 de mayo de 2015

Aunque no pueda abrazarte, te escribiré.

Escribiendo una carta a mi hermana encontrada, se me ocurrió la extravagante idea de escribirte una a ti.

Me encantaría la verdad, aunque sería más inocente y simple que cuando normalmente te escribo, por la única razón de que seguro lo leerías sabiéndote destinatario.

Sería también un reto, pues no sabría hasta qué punto abrirme, hasta qué punto medirme, cómo entretenerte, pero sin revelarme y asustarte.

Sería divertido, pues te imaginaría recibiéndola y leyéndola, sabiéndome creadora de un experiencia en tu vida, aún en la lejanía, única y original. Y seguro que reirías cada párrafo por el mero hecho de leerme entre tus manos, como nunca nadie antes, creo, te ha escrito.

Sería especial pues sería algo más que añadir a nuestra lista de vivencias únicas compartidas juntos, la que seguro yo tengo y tú no. Pero aún así, inundaría tus pensamientos fuertemente tal como tú siempre inundas los míos, y la magia funcionaría cada vez que vieras la carta, con más fuerza si la releyeras, y lo más seguro es que nadie más por muy guapa que fuera podría hallanarte de esa manera.

Sería horrible porque cada día me preguntaría si te molestarías en responderme, si en algún lugar del país viajaría una carta tuya escrita para mí, o si por el contrario, como tantas otras veces, al no verme me olvidarías o no encontrarías motivo para perder el tiempo de esa manera. Y miraría el buzón cada amanecer o cada atardecer rogando no haber quedado como una desesperada grupie, de las que tanto os quejáis los de tu raza, e imaginando aterrada cómo sería al encontrarnos y que lo recordaras como si nada, riéndote de que se te hubiera olvidado, y riéndote sin saberlo de mi corazón destrozado.

Sería extraño, porque sería obvio que te extraño. Porque sería abrir una puerta, en uno o dos sentidos. Porque sería darte una llave vieja para que la uses o la pierdas. Porque sería hacerte una pregunta a gritos de manera sorda. Porque sería alimentar mi estúpida ilusión, la misma que me destruye, entre inocentes risas. Porque para mí sería hiperbólico mientras para ti simplemente anecdótico.

Sería ¿qué sería realmente hablando? Sería un trozo de papel, con tinta, un sobre y un sello. No valdría nada. ¿Verdad?

¿Verdad?

...

Me gustaría que me respondieras, pero dudo que escriba esa carta, y tampoco que leas ésta. Y aunque te la enviara, siempre podrías no responderme. Eso es lo triste de las cartas. Y sin embargo quería regalarte una, porque contigo estoy aprendiendo que amar es dar sin esperar nada a cambio ¿y qué mejor ejemplo que un amor no correspondido como el que vivo contigo? Y por eso, aunque no vayas a responderme, te regalaré cartas. Y por eso, aunque no vayas a cumplirlas, creeré en tus promesas. Y por eso, aunque me olvides, pensaré en ti.

Y por eso, aunque no pueda abrazarte, te escribiré.







miércoles, 20 de mayo de 2015

Soledad

La soledad es no estar ni con uno mismo,
es caer en el abismo.
Reírse de la existencia por encontrar contradicciones en tu esencia pero nada bueno en presencia.

Soledad es desprenderse de todo lo mundano,
es echar de menos los golpes por estar acompañados.
Es preferir el dolor lleno al frío vacío.
Es rodearse de gente y no estar contigo.

Es ser invisible, prescindible o simplemente no encontrarse.
Sentimientos maniatados, transfigurados en contraste.
Es hablar desde dentro y nunca ser escuchado.
Gritar, luchar y ser siempre empujado.

No es lo mismo estar solo que sentirse en soledad,
al igual que morirse y estar muerto de verdad.
No la tomes como escudo porque ella te enjaulará,
y es peor resignarse a que nadie te salvará.





martes, 19 de mayo de 2015

Provoqué lo que provocas.

No es justo que descanse atrapada en tu fechoría,
y menos que olvide que lo mismo le hice a una buena amiga.
Me odiaba por víctima cuando ambos éramos criminales,
y es que hasta en eso seremos iguales.

Para olvidar por un rato lo que provocas en mi mente
leo los relatos que escribió, sobre mi frente.
Tan estúpida que no me encontré como su protagonista,
confundida al ver mi historia desde tu punto de vista.

Recurro al caramelo pudiendo ahogarme en chocolate,
y es que me da rabia el anonimato pero me da miedo firmarte.

Sé que prefiero que me pierdas a luchar por apartarte.
Me pregunto al escribirte si podrías encontrarte.




Rabia de nómada

Me río de vuestra preocupación
porque es falsa y asquerosa
y de vuestra responsabilidad condecorosa.
¡Tanto teatro por la reputación!

Os cerráis para ser los especiales
y solo conseguís ser ignorados.
Y contempláis anonadados
mis aventuras triunfales.

Me repugna ese muro
que me imponéis como frontera,
el cuál me salto a la torera
por un principio puro.

Y os jactáis de ser nativos
cuando os comportáis como colonizadores
y a la que despreciáis por sus valores
es la única convertida.

Seguir con esa falsa vida
que yo seguiré fluyendo
y me reiré cuando estéis viendo
que con ellos también pasa
que os veréis escasas
mientras para mí, es mi casa.