"Las palabras se las lleva el viento..."

sábado, 28 de noviembre de 2015

Se ahogó la primavera.

Encender fuego para quemar cenizas.
El barco se hundía sin remedio, y el capitán riendo.

Búho, viste al ratón, pero eres ciego.

La jarra está vacía, es amiga del sifón y lo sigue estando.
Sólo una margarita entre mil exuberantes rosas.

Sigues sin leer bien el cuento.

Una estrella que contempla una constelación.
Es fea, porque su belleza es dolorosa y profunda.

Sí, recto, pero es un laberinto.

El topo sale cavando y luego él mismo se entierra.
El frío no existe, es la ausencia del calor.

¡Idiota!

Un día comenzó un ciclo, catastróficamente invisible,
donde siempre hay un arriba pero siempre es abajo.
Ilógico fracaso recurrente, torturador e infrenable.

Chsss, es un secreto que te dirá y sabe que no debes saberlo.

Podría ser un agujero negro entre dos dimensiones.
Nació papelera.

Oíste la vocecilla de aire comprimido.

¡Damas y caballeros! ¡Con todos ustedes… la pescadilla que se muerde la cola!
Mucha teoría y poca práctica.

No es gracioso. No te rías.

La fuente seca que sigue dando.
La historia que nunca se escribió.

Se gastó tu boli y lo tiraste, cambiaste.

Hola.

Y...

Adiós.





Vences solo, pero respiras.

Una piedra sobre el pecho
tan pequeña, que nadie la ve.
Aprieta, la sangre hierve,
opresiona, se aleja el techo.

¿Qué has hecho?

Nada y te sigue hundiendo.
Empujas hacia arriba,
las paredes te derriban
y nadie lo esta viendo.

Te falla el aire y sigues sonriendo.

Estás solo, tienes que salir de ésta.
Con cada intento un golpe más fuerte,
te enfadas con tu suerte
mientras te arrancan lo que te resta.

Todo es una mierda, perderás la gesta.

Muriendo te sientes, y ves fuego.
Una brisa tímida te acaricia,
la respiras con avaricia 
pues cumple tu ruego.

Acuérdate del viento luego.

Vuelves a rebelarte
arremetiendo con más ganas.
Te hieren y sanas,
sigue el arte de tu parte.

Vibra la llama, no pueden encerrarte.

Más rabia, más aire, más calor.
Partes la piedra, se afloja la tensión.
Vuela tu cuerpo en extensión.
Te vuelven a ver, reafirmas tu valor.

Aliviado, besas a tu alrededor.

Disfruta sin prisa.
Ahora todo va bien.
Tan bien...

que se te olvidó la brisa.




domingo, 1 de noviembre de 2015

Pasos imperceptibles.

La llave que no abrió la puerta
pero que no se perdió,
se cuidó,
quedó la historia muerta.

Corremos sin avanzar,
sin retroceder,
todo a la vez,
sin saber qué hacer
o qué pasará.

Nos condenamos y salvamos
sin saberlo, sin quererlo.
Nos alejamos y observamos
que sin dependernos,
nos necesitamos.

Una corriente que no deja de fluir
¿pero vivir?
No formamos un río ni me dejas en el mar morir.

Reacciones espejo,
movimientos parejos.
Mentes buceadas,
interpretadas,
en gestos sencillos y complejos.