"Las palabras se las lleva el viento..."

domingo, 14 de febrero de 2016

La sangre se altera.

Corro tras el sentido en un mundo de significados.

La noche siempre precede al día, pero ningún día es igual y ninguna noche se repite.
En la repetición hay diferencias. 

No basta, ¡basta! 

¿Estoy viendo los pétalos del cerezo o el universo juega conmigo?

Estoy preparada, abro los brazos para recibir, para sentir, para alcanzar la vulnerabilidad sobre la que tanto se canta y se escribe. Ya no importa si sembré la semilla o la trae el viento. Ya no importa lo que siento.

Ya no importa nada y por eso fluyo en todos los afluentes necesarios.

Por eso ahora ataco y me rindo, sin ninguna estrategia o lógica, simplemente porque sí, simplemente porque no.

La máquina se estropeó de tanto forzarla. Aumentó la necesidad de una reparación.

Ya llega, mi cuerpo me lo está diciendo, ¡tiene que llegar!

Dentro de poco se acabará el invierno...

y el mundo me promete que habrá primavera.





2 comentarios:

  1. Yo también siento el fin del frío, aunque a veces tengo esa sensación de que en mis venas se guardan unos pedacitos de hielo.

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    1. Te entiendo, a mi me pasa igual. Pero puede que esos pedacitos nos hagan disfrutar más aún de la calidez cuando llegue.

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